¿No hay manera de recuperar el Jai Alai de La Habana?
Las fotos del reportaje de Josemi Arrugaeta en Berria –Habanako Plazaren Mendea- de ayer mostraban un enorme frontón destartalado que pide a gritos que los vascos nos ocupemos de contribuir a su revitalización. Me consta que el embajador mexicano Arriola lo propuso a las instituciones vascas coincidiendo con la declaración de monumento de la Humanidad de la UNESCO para una buena parte del casco antiguo de La Habana. El mexicano Salvador Arriola Barrenetxea es hijo de un pelotari de Markina al que le duele el deterioro de frontones históricos, el más importante de todos, el de los Gritos de La Habana.
El reportaje incluye otras fotos, bien elegidas: la del mutrikuarra Pistón –dejémoslo en uno de los más grandes, si no el más grande-, la de los alumnos de una escuela de cesta punta de comienzos de los cincuenta, la de la boda del markinarra Fernando Orbea –otro grande-, la de pelotaris con un barbudo en 1959 antes de la estampida, la del único –de Xemein, Fernando Oiartzabal, de en frente de la parroquia y a la lado de la encina a la que ningún niño dejaba de subir- que se quedó, y la de una fonda con el dudoso título de Toki Ona. En las fotos de grupo se distinguen con claridad cubanos y “gallegos”, con alguna intrusión femenina. Reconozco meridianamente a Juan Mari Bengoa, con más cara de “chino” que nunca, jovencísimo, repeinado, como asombrado todavía de posar con aquella excelsa compañía de pelotaris consagradísimos.
Era un tiempo en el que aquellos chavales de Markina, Etxebarria, Bolíbar, Aulestia, Munitibar, Ermu, Berritxu, Ondarru, Mutriku, Elgoibar, se hacían profesionales con 16 y 17 años: Bengoa, que venía tempranamente bueno, debió llegar a La Habana antes de los 18 años. El me contó que se enteró del triunfo de la Revolución con un día o dos de adelanto, porque un amigo que había hecho en la playa que frecuentaba se lo comunicó, al mismo tiempo que le recomendaba que fuera para su casa. Antes de ir a su casa (¡18 años!) se fue al hotel en el que se tomaban los cubatas –aquellos pelotaris bebían bastante y fumaban, y parecía normal- y comentó lo del triunfo de la Revolución, que él no sabía muy bien qué era y que otros lo tomaron a broma. Una vez todos ya en Miami, algunos de éstos le confesaron que ojalá le hubieran hecho caso y no hubieran tenido que salir apresuradamente y con lo puesto dos días más tarde cuando los barbudos ya estaban en La Habana.
Hay mucha historia y muchas historias de vascos en Cuba, sólo algunas recogidas y contadas. La colonia vasca y el Centro Vasco de La Habana fueron importantes. Casi todos se fueron a Florida, casi todos con la esperanza de regresar pronto, hasta el punto de que hubo quienes se alojaron en hoteles porque para unos días que iba a durar aquello no valía la pena meterse en líos de casas y apartamentos. Daban por supuesto que los Estados Unidos no iban a consentir que les tomaran el pelo. Me confesó uno de éstos un día que a ellos no les había engañado Fidel, sino los Estados Unidos. Vascos hubo también en el desembarco de Bahía de Cochinos. No hace mucho, y aprovechando que en internet está casi todo, si se sabe buscar, comprobé que, entre ellos, un primo carnal de mi madre, fallecido hace unos pocos años, al que nunca me atreví a preguntar por sus andanzas. Lo lamento de verdad.



Que nostalgia…! Cuando iba de Bilbao a Venezuela en un barco ya olvidado por los desguazadores, en compañia de mi hermano mayor y guardian de mis aventuras marinas, iban tambien, otras familias con crios de todas las edades, buscando las fortunas del admirado continente americano.
Uno de esos crios (de mi edad mas o menos) solia unirse a mis paseos por la cubierta del barco en mitad del oceano, buscando la manera de llegar hasta la proa sin ser reprendidos por algun oficial de guardia y poder observar los delfines y alguno que otro pez volador e imaginarnos que eramos aventureros intrepidos (aunque nos meabamos en la cama)y hablabamos de nuestros destinos como si fueramos Barbaroja o algun otro filibustero famoso… los piratas del Caribe, pues…
El, me dijo en varias ocasiones que ellos,(su familia) iban a Cuba (despues de Venezuela, aparentemente el barco hacia toques en otros puertos caribeños)
y yo me quedaba asombrado de que este compañerito, siguiera otros rumbos y no se quedara conmigo en Venezuela a la que consideraba como una conquista de aupa!
Todo esto sucedia en 1957.
Establecidos ya en Caracas, solia escuchar en mi radio de transistores, diferentes estaciones…hasta que una noche di con una emisora ‘rara’… me quede escuchando a un tio furibundo, dando gritos de libertad!… viva Cuba libre!!
y otras consignas que no hacian mucha mella en mi, pero me parecio diferente… algo que nunca habia escuchado antes por radio… claro, era Radio Rebelde!… la voz de los guerrilleros, arengando al pueblo a unirse en su proposito…cabe decir que continue oyendo la emisora pirata hasta que Cuba fue reconquistada por Fidel!…
En fin… ahora me pregunto, los cubanos llaman a todos los españoles “gallegos”,
sera Fidel realmente hijo de gallegos?…a lo mejor resulta que es de vascos!!!.
Vayalooo!