Bodas de oro de la erección de Fray Justo como abad de Los Caídos por Dios y por España
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El Diario de Navarra me recuerda que hoy hace 50 años, a las once de la mañana, “se verificó la erección -sí, se verificó la erección- de la nueva abadía benedictina de Santa Cruz del Valle de los Caídos. En el pórtico del templo, el abad de Santo Domingo de Silos nombró notario del acto al P. Francisco Sánchez, quien leyó el breve pontificio de erección de la nueva abadía. Fray Justo Pérez de Urbel fue investido abad”. La conmemoración del periódico se acompaña de una foto de un obispo -se le reconoce por el gorrito-, de un señor con hábito, capucha y gran crucifijo, que debe ser Fray Justo, y que rodea con su brazo -por encima del hombro- a un monaguillo negrito; otro monaguillo blanquito completa el cuadro. Posan los cuatro ante la Gran Cruz de Los Caídos, la más grande, libre y una.
Fray Justo, es un decir, fue erigido Prior de la Iglesia de Montserrat de Madrid al concluir la Guerra Civil Española. También Capellán de la Sección Femenina de la Falange de Doña Pilar. El 17 de julio de 1958 -hoy hace 50 años: gracias, Diario de Navarra- fue investido primer abad de la Basílica de Santa Cruz del Valle de los Caídos, en presencia del ministro subsecretario de la Presidencia, Carrero Blanco, y del ministro de la Gobernación, Camilo Alonso Vega. La bendición del templo fue realizada por el abad del Monasterio de Santo Domingo de Silos, Isaac María Toribios. Tras la misa, rezada, la investidura prosiguió con la colocación de los capisayos y pectorales, y del solideo y birrete. Luego, Toribios pronunció unas palabras de agradecimiento hacia el Santo Padre, los superiores de su Orden y Franco. Fray Justo renunció al cargo en 1966 por motivos de salud.
El 1 de abril de 1940, el Generalísimo presidió en Madrid el primer desfile de la Victoria. Después de un almuerzo de gala en el Palacio de Oriente, llevó a un selecto grupo de invitados a una finca situada en la Sierra del Guadarrama, conocida como Cuelgamuros. En la selecta comitiva figuraban los embajadores de la Alemania nazi y de la Italia fascista, los generales Varela, Moscardó y Millán Astray, los dirigentes falangistas Sánchez Mazas y Serrano Suñer, y Pedro Muguruza, director general de Arquitectura. Franco les explicó su proyecto: erigir “el templo grandioso de nuestros muertos, en que por los siglos se ruegue por los que cayeron en el camino de Dios y de la Patria”. El Valle de los Caídos, que así se llamaría para siempre, fue inaugurado el 1 de abril de 1959, vigésimo aniversario de la Victoria. En su construcción trabajaron veinte mil hombres, muchos de ellos, sobre todo hasta 1950, “rojos”, cautivos de guerra, prisioneros políticos, explotados por las empresas amigas a las que se adjudicaron las contratas: Banús, Agromán, Huarte.
El otro día, aprovechando que tenía que ir a El Escorial, entré en este túnel del tiempo, no sin aprehensión, no sin temor, no sin dudas. No es un valle en realidad, es una montaña granítica, próxima a El Escorial y La Granja, Patrimonios Nacionales, reales sitios todos, coronado éste por la descomunal cruz. A este Valle de Caídos que no es valle, se accede desde una explanada enorme, un escalinata enorme, una enorme entrada, al mejor estilo fascista. Dos pétreos escudos imperiales de águilas enormes escoltan el acceso exterior; dos ángeles enormes y terroríficos vigilan a los que acceden al interior, un interior largo, tétrico, oscuro, en forma de ancho túnel que conduce al Mayor Altar y a las tumbas de José Antonio, primero, de Francisco Franco después. Dos ramos idénticos, frescos, de claveles rojos y blancos entre ramas verdes adornaban las losas ese día: sólo una, pequeña, roja y amarilla distinguía la losa del Generalísimo. Aquí se prohíben las imágenes y los teléfonos, se ruega silencio y recogimiento, como si de un lugar sagrado se tratara. Allí siguen los benedictinos, allí sigue el culto, católico. Si vergonzoso debiera ser para la España democrática proponerlo como real patrimonio nacional, más vergonzoso es que la Iglesia Católica lo mantenga como lugar de culto, basílica, edificio sagrado. ¿Se imaginan algo así en Alemania, en Italia?



Los españoles Fray Justo Pérez de Urbel,Doña Pilar (Primo de Rivera),Carrero Blanco, Camilo Alonso Vega,el Generalisimo, Varela, Moscardó, Millán Astray,Serrano Suñer, José Antonio (Primo de Rivera” y junto a ellos quienes nacieron en Euskal Herria y sentian a España como su Patria: Sánchez Mazas, Muguruza, Huarte,,,todos en unión, en una procesión signada por la VIOLENCIA y las
MUERTES de miles de seres humanos.
Todos esos nombres creyeron lo que el 8 de Julio de 1937 dijera en Bilbao, uno de sus más esclarecidos representantes José Maria Areilza:
“Ha caido para siempre esa horrible pesadilla siniestra y atroz llamada Euzkadi. Ha habido ¡vaya que si ha habido Vendedores y Vencidos!, ha triunfado la España,una, grande y libre.
Vizcaya es otra vez un trozo de España
por pura y simple conquista militar”.
¡Que razón tenia Don Manuel de Irujo cuando recordando al autor de aquel discurso y a sus correas de transmisión hoy envalentonados y faltones
decia “Catecúmenos a la cola”!.
Lamentable, si el Muguruza al que haceis aqui referencia, fuese uno de mis antepasados, pero no… Mi abuelo paterno se llamaba tambien Pedro
Muguruza nacido en Aretxabaleta y afortunadamente no era arquitecto, era operador de una grua en un muelle de la ria (Nerbion) y en el que tragicamente perdio la vida en uno de los tantos accidentes laborales de nuestro querido pais…
Kaixo.
Tengo que reconocer que yo no he sido capaz de pisar el mausoleo fascista de Cuelgamuros, he pasado cerca en una reciente viisita a Segovia y la verdad es que mis sensaciones fueron horribles, pensé en mi abuelo (preso y esclavizado en Canarias durante 8 años), en mi bisabuelo (secuestrado en Vitoria y asesinado en Trebiñu), en mi tio-abuelo (asesinado en la gran fuga del Fuerte de San Cristobal en 1938 y cuyo cuerpo continua desaparecido)… es duro comprobar que esa barbaridad apologetica del genocidio franquista esté en pie pero de alguna manera tiene que servir para reactivar nuestro compromiso, porque está claro que es más necesario que nunca seguir luchando y socializando la denuncia politica del franquismo y sus consecuencias. Porque el monstruo de Cuelgamuros se ve, pero hay otras muchas herencias del franquismo que no se ven pero se oyen, se sienten y se sufren.
Y por añadir algo más al analisis de Joxe Felix sobre Cuelgamuros, dire que no sólo trabajaron esclavizados miles de desafectos en trabajos forzosos en eesa construcción (algunos investigadores hablan de 14.000) si no que muchos murieron en esa obra y además hay otro aspecto más siniestro que convine denunciar una y otra vez: El secuestro de los cuerpos de antifascistas, abertzales, comunistas, libertarios, socialistas y republicanos que fueron trasladados al “Valle de los caidos”, por ejemplo muchos de los fusilados en el cementerio de Hernani.Recientemente hemos sabido también que 117 cuerpos de combatientes antifascistas caídos en la Batalla de Legutiano fueron tambuén trasladados al “Valle de los Caídos”, el mayor mausoleo fascista de Europa… y así secuestraron cuerpos por todo el Estado, para que “descansen” a fecha de hoy junto a Franco y Jose Antonio. Parece que como no les conquistaron en vida, tuvieron que asesinarlos y ahora pretender convencerlos n muerte.
Estos traslados se llevaron a cabo tras una orden de 1958 del Consejo de Ministros a los gobernadores civiles. Con estos y otros muchos cadáveres de republicanos sin identificar completaron la tumba faraónica de Franco, en la que se sigue rindiendo tributo todos los días del año al dictador y sus secuaces.
Esto es increible en una supuesta “democracia”, y qué pena que termine de arrancar a nivel estatal un movimiento fuerte con un discurso sin complejos contra todo esto y otras muchas cosas más, en Euskal Herria tratamos de hacerlo pero queda mucho por andar. Ademas visto lo visto con las ultimas iniciativas (contra Txiki y Otaegi) no es descartable que se vuelvan a asomar a la Plaza de Oriente como el 1 de Octubre de 1975, algunos del balcón siguen siendo los mismos.
Un saludo y mila esker por tratar estos temas en tu blog.
Lander.
Curiosas y constantes “menciones” a la Guerra Civil española, cuando el llamado ejército vasco, con 15.000 hombres se rindió d forma lamentable a los italianos. Es más la ultracatólica Euskadi ya había pactado esa rendición con intercesión de El vaticano (Pio XII era gran amigo de Mussolini). Pero es más, si no se supo defender alli lo defendible, o no se pudo (la guerra acaba el Euskadi en agosto de 1937 cuando Alicante cae a muy finale de marzo del 1939), los “santos” gudaris no hicieron nada en absoluto para “impedir” que todo el entramado industril pesado sin daño alguno fuese entregado, no cabe otra palabra, a los franquistas. Ello determinó ya el devenir para siempre de esa Guerra Civil y del fin de la República.
parece que por Euskadi la Guerra “fue más guerra” y ellos, los gudaris, más valientes y defensores de la democracia que nadie. Por supuesto la represión fué única y exclusiva. vamos que en el resto de España todo fueron minuncias. Y seguis con el mismo rollo. Sois los más valientes los mejores y únicos defensores de la España de la República. Repasar vuestra historia, tiene partes muy tristes.
Mi abuelo ni fue vasco ni nada por el estilo y mi abuela tampoco: de Salamanca ¡coño!: mi abuelo “fué desaparecido” por un Gobernador Civil (de Valencia) apareció…quedó loco para siempre. pero mi abuelo es detenido cuando cae Valencia. Euskadi ya se habia rendido en Santoña de forma vil.
Mi abuela, maestra nacional corrió otra suerte: fue depurada y separada de la docencia.
Y de ahi, cuatro hijos ¿como darles de comer?. En madrid: la del hambre, verdadero hambre. No como en otros lugares.
¿sabeis donde estaba la prisión de Albatera? ¿y la Campana?. ¿Conoceis los libros de “sacas”? ¿los habeís visto?. Os habiais rendido entregando toda la industria pesada intacta a Franco.
Estoy cansado de “vuestra” historia y papel (mentiroso) en la guerra civil. ¿Es que los requetés no eran navarros, y por tanto, para vosotros, vascos?.Debe ser el problema que teneis por la profunda huella de los jesuitas.
El “No pasarán” fue en Madrid. No en ningún pueblo o ciudad de Euskadi. Alli, fuera de alli, en santoña ese triste ejército de “gudaris” se rindió vilmente en Santoña. Eso si declarando en tal lugar “la independencia” ( sic) de la república de Euskadi.
Tanta distorsión histórica cansa. Alli la habeis metido a calzador. ¡Ah! por supeusto os rendisteís porque el Gobierno republicano “os abandonó” a vuestra suerte: os odiaban y tal. Ese cuento ya lo he leído yo y oido por Euskadi a nacionalista de viejo pelo. ¿Que pasa que en el resto de la españa republicana había todo tipo de armamento?. El bloqueo lo sufrimos todos. Vosotros no aguantateis. Qusisteis, con plena deslealtad, hacer vuestra paz con la intercesión del vaticano, a cambio de vuestra patria, a esdpaldas del gobierno republicano que deciais era vuestro aliado. Y como “Roma no paga a traidores”: ni patria ni leches: llegaron los franquistas…pero dejar de contar batallitas heróicas de Vuestro Pueblo. No es el caso. Cuando no se esta ni estuvo a la altura histórica sin tapujos, ni mezquindades.