La cuajada de la Ultzama y los encierros
Cuando éramos pequeños mis padres nos solían llevar a las Ventas de la Ultzama a comer la famosa cuajada. Años después acudía al mismo lugar en coche con mis amigos. Una de las últimas veces que fui allí vimos el Tour de Francia mientras degustábamos un par de enormes cuajadas. Hace un par de años estuve de vacaciones en Burdeos y, de regreso a Pamplona, le pedí a mi amigo Juantxo que nos llevara a Doug y a mi a comer esa cuajada que tantos recuerdos me traía.
Cuando llegamos a la Ultzama, los dueños de las Ventas no estaban por ningún lado. En la recepción había un chico ecuatoriano que nos indicó cómo llegar al restaurante. Una vez allí una chica, también inmigrante, nos cogió la orden.
Mi cara de sorpresa debió ser tal que Doug empezó a reirse a carcajadas. La cuajada era la misma y tenía el mismo sabor que antaño pero el sabor del restaurante había cambiado. Para mi sorpresa, todo el servicio estaba formado por inmigrantes latinoamericanos. Que nadie vea sentimientos xenófobos en mis palabras. Yo mismo soy inmigrante en Estados Unidos y no tengo nada contra ellos. Me limito a contar un hecho que hoy mismo me ha venido a la cabeza.
Esta mañana veía en Diario de Noticias fotos de los Sanfermines y mi boca se ha vuelto a abrir sin que pudiera controlarla. Una de las imagines era la típica del final de las fiestas y en la foto se podía ver a un operario retirando el vallado del encierro; nada fuera de los cánones del periodismo gráfico ni de la fiesta. Lo que no eran tan típico es que el trabajador era un inmigrante que, seguramente, hace tan solo unos pocos años, sólo habría oido hablar de los Sanfermines en televisión.
Supongo que esto es algo que ya no llama la atención de nadie pero yo llevo unos años sin ir a Iruña y ciertamente no se me había pasado por la imaginación que algo tan típicamente pamplonés podía pasar a manos de inmigrantes. (Y no es que para instalar vallados o retirar tablones haya que haber nacido en la cuenca de Pamplona precisamente).
Salí del país hace casi 14 años y durante este tiempo la situación económica y social del mismo ha cambiado de manera sorprendente. Para el que vive allá supongo que no es tan palpable como para el que, habiendo nacido allí, lo visita con menos frecuencia de la que le gustaría. Y el precio al que se cambia el euro no nos pone las cosas fáciles… Hechos como estos me hacen constatar la nueva realidad social y económica de un país que tuve que dejar por las dificultades para encontrar un trabajo. Me alegra que otros hayan encontrado ese empleo que muchos de casa no quieren para sí mismos. Yo mismo me encuentro en una situación muy diferente a la que estuve cuando vine a Estados Unidos. Y es que una docena de años son muchos años…



Todo lo que dices es cierto. Supongo que a la gente que vivimos el día a día aquí no nos extraña, al menos no tanto, y menos a mí, que tengo una edad más o menos reducida… jeje.
Hace uno o dos años, un buen amigo mío que estudia periodismo, hizo un trabajo sobre el barrio de la Milagrosa. Me llamó muchísimo la atención que en el colegio de Victor Pradera, en ese momento, había sólo dos niños que no eran inmigrantes estudiando allí.
De todas formas, comparto tu opinión. Pese a lo que muchos quieran creer no vienen “a quitarnos el trabajo”, vienen a forjarse un futuro mejor (quién quiere dejar el país de origen por gusto?) y, si tienen suerte, acabarán trabajando en lo que no queremos “los de casa”.
A veces se nos olvida que todos somos (o hemos sido) inmigrantes de alguna manera: de casa, de barrio, de ciudad, de país… O eso no es ser inmigrante?
Hace unos cinco años mi mujer y yo tuvimos que buscar un piso en alquiler en Pamplona, mientras nos entregaban la casa actual. Mi esposa es irlandesa, es decir, inmigrante del primer mundo, pero eso aquí da igual: tiene acento “guiri”. Al principio ella se ocupó de buscar por teléfono. Imposible. No había pisos libres. Cuando me puse yo a la tarea sucedía todo lo contrario, incluso los pisos quedaban libres por arte de magia.
Navarra es tan xenófoba como los que más.
Foncillas, la sensación de quien vive en Pamplona habitualmente es la misma que tú pero fue por sorpresa y sin avisar. Y no es broma. Hace cosa de 5 años, y esta sensación no es exclusivamente mía, fue terminar los sanfermines y ver muchas personas de rasgos extranjeros pasando el verano en Pamplona. Y de ahí hasta hoy. De golpe y porrazo. Haciendo lo que muchos pamploneses-navarros se niegan a hacer.
No cobran menos en Hermanos Aldaz (los del vallado) que lo que cobraría uno de Puente La Reina, ni cobran menos en las Ventas de Ultzama de lo que cobraría alguien de allí (y quien diga lo contrario miente).
Hay quienes lo veremos como color y multiculturalidad, y gente que lo verá como amenaza. Pero ya es un hecho. Son los nuevos ciudadanos.
Recomiendo visita a este blog: http://eltiogoyo.blogspot.com/2008/07/los-nuevos-vascos-y-vascas.html
Un abrazo, compañero.
A Luis Foncillas quiero decirle que en relación a su comentario de VENTA DE ULZAMAq ue aunque no vio a los dueños cuando vino a comer cuajada, ellos viven aquí como siempre y trabajan en el negocio como siempre, eso sí, con gente mas joven que les sigue.
Gente de la familia, pues ya estamos en la quinta generación.. Si alguna vez viene por la Venta, por favor, pregunte por nosotros y saldremos muy gustosos a saludarle. Todo sigue igual a pesar de los cambios (túnesles de Belate etc. ) peros seguimos atendiendo con la misma ilusión que entonces y formando buen equipo con quien quiera.(que no siempre es gente autóctona) de ahí los sudamericanos que tenemos, a los cuales apreciamos.
Hola Luis, tal vez te dé sorpresa el ver caras nuevas en Ultzama o en el País Vasco en general, pero me parece que es un hecho positivo al que tendrías que ir acostumbrándote. Si hay personas foráneas que van a vivir a Ultzama eso quiere decir que en Ultzama hay trabajo y eso es una muy buena noticia. Lo mismo se puede decir de todas las comarcas vascas que atraen inmigrantes.
Hace años que los pueblos y ciudades de nuestro país son tierra de inmigración y de la misma manera que a ti te chocó esos nuevos inmigrantes, también les chocó a nuestros abuelos la llegada masiva de andaluces y extremeños en los años 50 y 60 del siglo pasado. Nuestros abuelos se habituaron a su presencia y se beneficiaron del trabajo y de la riqueza generada por estos inmigrantes que con el paso de los años se integraron en la vida social de los lugares a donde llegaron. Aquellas personas nacidas andaluzas y extremeñas son ahora vascas (de adopción) y los vascos de origen les debemos la gran mejora del nivel de vida del país.
El único “pero” en la integración de ese movimiento inmigratorio del siglo pasado (y que sigue causando fricciones en la actualidad) es que el régimen político anterior, la dictadura franquista, no permitió que esos andaluces y extremeños pudiesen hacer suyas la lengua y cultura vascas del país que los acogió. Ahora, en democracia, debemos evitar repetir el mismo error y tenemos que asegurarnos que los nuevos inmigrantes que van a trabajar para el crecimiento y la mejora del país, puedan adquirir la lengua y cultura vascas, hemos de hacerlos partícipes de nuestra identidad para que puedan integrarse plenamente en la vida social de nuestro país.
Crear herramientas para la integración no corresponde a los empresarios, sino a los políticos que parecen estar en Babia en este asunto tan candente de la inmigración…
Hos deseo toda la suerte en Euskadi con los emigrantes. Mejor suerte de la que tenemos en EEUU.
Se ha peleado mucho por nuestra cultura.
Se han sacrificado muchas vidas vascas.
Una inmigracion tan abundante no podra asimilarse como creo se quiera. Muchos de los programas que veo en ETB que se hablan de esos problemas personales que consiguen ratings pero tambien escandalizan a medio mundo….los protagonistas son inmigrantes…
La mayoria de crimenes de pasion, de abuso de mujeres ect(segun leo en el internet) protagonizan nombres no vascos en la mayoria……eso cuando la mayoria en Euskadi son vascos.
La cultura de los inmigrantes es muy diferente a la nuestra, y si entran en gran cantidad y no les dais tiempo para asimilar……….vereis las consecuencias. Que Dios hos bendiga a todos. Agur y buena suerte.
Julen, eres un xenofobo asqueroso. Pudrete en USA.
“Os” es sin “h”, ignorante.