Mis libros para el verano
No sé porqué pero siempre que a alguien se le entrevista en verano, se le pregunta a ver qué libro o libros está leyendo, como si saberlo nos fuera ayudar a conocer mejor al entrevistado de turno. Una vez una amiga periodista me dio un consejo, que a su vez se lo había dado un jefe suyo: si un compañero de la prensa te entrevista y te pregunta qué libro estás leyendo, ten uno preparado en la cabeza, alguno “para quedar bien”, que te haga aparecer como una persona inteligente.
Dejaré que sean las lectoras y lectores de este blog quienes juzguen si los libros que estoy leyendo este verano describen a una persona más o menos inteligente o superficial o a un completo idiota, pero se trata de 5 libros que “de verdad” estoy leyendo, o debería mejor decir, cuya lectura intento compaginar en mis pocos ratos libres: “Dispatches from the Edge” del periodista Anderson Cooper, “Cien razones por las que dejé de ser español” de José Mari Esparza, “El País Vasco” de Pío Baroja, “Where the Boys Are”, del escritor y periodista William J. Mann y “The Good Oak”, de Martin Etchart.
“The Good Oak” o “Aritzona-El roble protector”, que es como la ha titulado en castellano la editorial Ttarttalo, es una especie de “road-movie” con ovejas, protagonizada por Matt, un adolescente de 13 años que atraviesa Arizona en compañía de su abuelo, un pastor vasco. Etchart, jefe del Departamento de Escritura Creativa en el Phoenix College, ha escrito, en inglés, una delicia de novela en la que el euskera juega un papel estelar. Para Matt, la aventura con su abuelo supone un viaje iniciático hacia la madurez y hacia sus raíces vascas, después de haberlas ocultado en la escuela, donde creían que su apellido Echbar era de origen alemán cuando en realidad era una contracción de Etcheberri. El pasaje en el que el abuelo va a buscarle al colegio y, para horror de Matt, entra en su clase y desvela que es vasco no tiene precio. Es uno de esos libros que te hace reír, soltar alguna lagrimilla, emocionarte… algo similar a lo que me ocurrió con otro libro que también transcurre en EEUU pero que en este caso está escrito por otro vasco nacido en Euskal Herria: “El hijo del acordeonista” de Bernardo Atxaga.

Recomiendo también el libro de Pío Baroja “El País Vasco” y en concreto la edición de la editorial tafallesa Txalaparta. El trabajo original fue "severamente censurado" en 1988. La editorial Incafo SA reeditaba el volumen pero "le robaron 4/7 al libro", las partes correspondientes al País Vasco continental y a Navarra. En el primer capítulo censurado, precisamente Baroja había titulado: Siete en una. También este es un libro de viajes plagado de "comentarios sarcásticos, incisivos e incluso amables", según detalla la propia editorial, quien advierte que el volumen no es únicamente un libro de geografía o de ciencias naturales, sino un tratado social de sus gentes.
Mi amiga Koté de la editorial Txalaparta, me comenta que el libro de Esparza “Cien razones…” se ha vendido muy bien, tan bien que acaba de salir la cuarta edición (alrededor de 8500 ejemplares), “un éxito muy importante para un país tan pequeño como el nuestro”. Me comenta Koté que “no puedes ni imaginar la cantidad de gente que le llama y que le para por la calle para felicitarle, y además de edades variopintas”. Esta obra tiene mil pasajes que te hacen reflexionar; dejo aquí un solo ejemplo elegido al azar: “A nadie vamos a demostrar que somos un pueblo y una nación realizando agudos análisis sobre naciones y nacionalidades, sino comportándonos como tal. Con la praxis. Sólo mostrándonos y comportándonos firmemente, lograremos demostrar que aquí hay una nación y un problema nacional. El trabajo y la lucha decidirá qué seremos en el futuro, si una nación vasca o, por el contrario, españoles y franceses romanizados”.
La obra de Mann “Where the Boys Are” me está gustando tanto que me he comprado la novela anterior que cuenta las andanzas de Jeff y Lloyd, la pareja protagonista residente en Provincetown (una de los paraísos gays veraniegos de EEUU) titulada "The Men from the Boys".
En lista de espera tengo también “Voces de ballena” de Edorta Jiménez. Se admiten recomendaciones, críticas e insultos bienintencionados



Yo nunca dejé de ser español, porque nunca me tuve por tal Y que conste que tengo muchísimos amigos españoles: más que de ningún otro lugar. Soy vasco peninsular no colonizado. Soy euskeldun: si fuéramos todos euskeldunes, seríamos objetivamente independientes. No entiendo que el vasco con conciencia nacional no entienda esto. La mayor aportación de la ETA histórica -a este paso, la única- fue ésta, la de la relevancia del euskera en nuestro identificación como pueblo.
Entiendo que Esparza dejara de ser español, pero no es mi caso. El entorno es muy importante a la hora de sentir(se).
Gracias Luis por dejarnos una lista de libros interesantes.
A ti Iturralde, muy interesante tu punto filosofico. es maravilloso supongo
que te sientas y encuentres tan libre.
Yo tambien me siento muy euskaldun pero la realidad limita. ahora te pregunto
cual es tu nacionalidad? Que es lo que dice tu documento de identificacion,o bien pasaporte?
Besarkada bat.